Diez libros que la humanidad (atareada y emprendedora) debería leer

Young Silk Worker Reading on a Break

Por: Dalina Flores Hilerio

Hoy, por ser día del trabajo, haremos recomendaciones de lectura para las mujeres y hombres trabajadores (según la gramática de Seco, esta última oración tiene un error desde el punto de vista psicológico, pues el lector podría suponer que me refiero a todas las mujeres del mundo, y sólo a los hombres trabajadores. O que los trabajadores son los hombres y las mujeres no. Pero la gramática tradicional asegura que el adjetivo en ‘masculino’ incluye a los dos sustantivos previos, a pesar de que el primero sea femenino. Pero, por lo pronto, no nos interesa hablar de gramática).

Muchas veces, al estar tan inmersos en la cotidianeidad del trabajo, los hijos, la vida que se va sin pena ni gloria, no nos damos un espacio (entendido como lugar o tiempo) para leer. Y menos cuando nos encontramos con libros que, al margen de lo maravillosos que puedan ser, a veces son tan extensos, que iniciar la lectura parecería una empresa pantagruélica (así de grande… o gargantúica –es curioso que se haya acuñado este término, que alude al hijo y no al padre, para referirse al gigantismo). O también ocurre, nos ha pasado con un par de libros, que se empieza a leer pero, por azares del destino, se  suspende la lectura y, cuando se retoma, ya no se le encuentra sentido y hay que empezar otra vez… y así hasta el infinito.

Tomando en cuenta, entonces, el ritmo tan apremiante del trabajo diario, lo más indicado para la gente que se mueve en el mundo real es tener siempre a la mano poesía, compendios de microrrelatos o cuentos y novelas cortas. Por lo pronto, no abordaremos la poesía… ya tendremos la oportunidad en otra fecha, quizás el 5 de junio que sería el cumple de uno de los más grandes poetas en lengua española: García Lorca.

De narrativa, por lo tanto, haremos unas sugerencias que, para no cambiar la jugada, están enmarcadas en la literatura mexicana casi contemporánea. Esta lista incluye autores casi contemporáneos (algunos de ellos comparten con nosotros la misma luna y han respirado el mismo aire contaminado que inflama nuestros pulmones y deseos; o sea: están tan vivos como nosotros).

            La corta lista inicia con novelas cortas:

  1. Las batallas en el desierto, José Emilio Pacheco
  2. Los elementos del jazz, Antonio Malpica
  3. Ciudades desiertas, José Agustín
  4. El camino de Santiago, Patricia Laurent-Kullick

Estas novelas se caracterizan por ser muy breves y muy intensas, con estrategias narrativas particulares que muestran un abanico muy amplio de registros y que, de alguna manera, ya sea por el lenguaje, la estructura o el contenido, le presentan un reto al lector haciéndolo partícipe la trama. Es decir, lo invitan amablemente a ser parte del universo ficcional, sin pretensiones o impostaciones lingüísticas o estructurales.

Los cuentos que complementan la lista son de algunos de nuestros autores favoritos, (aunque no están todos) y los hemos seleccionado porque sus propuestas son lúcidas y juguetonas, en el sentido de que, al terminar su lectura, nos quedamos siempre con una gran lista de interrogantes que nos llevan a reflexionar sobre diversos temas y, además,  no deja de sorprendernos su maestría para contar:

  1. Cuentos completos, Amparo Dávila (el F.C.E. acaba de hacer una compilación muy completa)
  2. Manda Fuego, Alberto Chimal
  3. Compraré un rifle, Guillermo Fadanelli
  4. El orgasmógrafo, Enrique Serna
  5. La risa en el abismo, Óscar de la Borbolla
  6. Maridos, Ángeles Mastretta

Habremos de aclarar que el sitio otorgado en la lista no tiene que ver nada con su calidad o nuestra predilección. Realmente es un problema que tengamos que pensar y describir el mundo en forma línea, porque eso implica dar un orden ascendente o descendente para todos. Pero en el universo de nuestros afectos, todos ocupan el mismo lugar.